La Junta Directiva Provisional de la Asociación Estatal de Programas Universitarios
para Personas Mayores, reunida en Alicante el día 3 de julio de 2003,
ha acordado remitirle el documento denominado “LA INTEGRACIÓN DE
LOS ESTUDIOS UNIVERSITARIOS PARA PERSONAS MAYORES EN EL ESPACIO EUROPEO DE EDUCACIÓN
SUPERIOR”.
Hemos tenido en cuenta en su elaboración el exponer tanto la situación
de dichos Programas en España como en Europa, destacando el fuerte incremento
experimentado por los mismos en los últimos años. Es previsible,
por tanto, que el proceso de convergencia europea deba tener en cuenta a este
alumnado y las posibilidades de que en un futuro, más o menos inmediato,
se abrirán para el intercambio y la movilidad de los mismos.
Por ello nos parece urgente que se comprenda que estas acciones formativas
deben entrar a formar parte de las políticas educativas de nuestro país
y desde la Asociación Estatal de Programas Universitarios para Personas
Mayores nos vemos en la necesidad de solicitar el reconocimiento de éstos
y su consideración como parte integrante del Espacio Europeo de Educación
Superior.
Teniendo conocimiento de la próxima reunión en Berlín
de los Ministros de Educación Europeos los días 18 y 19 de septiembre
para revisar el progreso y establecer directrices y prioridades para las próximas
etapas del proceso hacia el espacio europeo de la educación superior,
y teniendo en cuenta la actual convergencia educativa europea en la construcción
del Espacio Europeo de Educación Superior, le solicitamos formalmente
la normalización de estos estudios dentro de la estructura universitaria,
formando parte del proyecto educativo de las respectivas universidades, así como
la integración de estos estudios universitarios para personas mayores
dentro del Espacio Europeo de la Educación Superior, donde consideramos
que estos programas tienen un lugar específico por todos los motivos
expuestos en el citado documento.
La Laguna, 1 de septiembre de 2003
Fdo. José Arnay Puerta
Secretario de la Junta Directiva Provisional de la Asociación Estatal
de Programas Universitarios para Personas Mayores
EXCMO. SR. SECRETARIO DE ESTADO DE EDUCACIÓN Y UNIVERSIDADES. MINISTERIO
DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES. C/ ALCALÁ, Nº 34. MADRID.
DOCUMENTO
“LA INTEGRACIÓN DE LOS ESTUDIOS UNIVERSITARIOS PARA PERSONAS
MAYORES EN EL ESPACIO EUROPEO DE EDUCACIÓN SUPERIOR”
El envejecimiento mundial de la población se ha convertido en uno de
los rasgos característicos de las sociedades del siglo XXI. Este hecho
requiere el desarrollo de adaptaciones sociales, económicas, educativas,
culturales y científicas acordes con esta nueva situación. El
acceso al conocimiento, la educación y la capacitación son indispensables
para una vida activa y plena que favorezca el desarrollo de las sociedades
y la igualdad de oportunidades.
Esto fue ratificado por Kofi Annan, Secretario General de la ONU, en la Segunda
Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento celebrada en Madrid en abril de 2002,
al hablar de las personas mayores: si fomentamos su participación activa
en la sociedad y el desarrollo, podemos asegurarnos de que aprovechen su talento
y experiencia inestimables. las personas de edad que puedan y quieran trabajar,
deben tener la oportunidad de hacerlo; y todas las personas deben tener la
oportunidad de seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida.
Esta misma filosofía queda plasmada en numerosos documentos
de la Comisión
Europea, como es el caso del Memorando sobre el aprendizaje a lo largo de la
vida [1], que considera que la educación debe buscar objetivos que,
además
de facilitar el mantenimiento y adaptación al mercado laboral, sirvan
para promover la participación activa de la ciudadanía y reforzar
la cohesión social.
Estos cambios implican nuevos retos para las universidades españolas
en el marco de lo que determina el título preliminar, artículo
2 y en el título IV de la aprobada Ley Orgánica de Universidades
(LOU) y el proceso de convergencia europea en materia de educación superior.
Los Programas Universitarios para Personas Mayores
en España.
En los últimos años se ha producido un rápido desarrollo
de los Programas Universitarios para Personas Mayores en España, ya
que de existir sólo cinco programas a principios de los años
90, hoy constituyen una realidad en más de cuarenta universidades tanto
públicas como privadas. Este incremento deviene por razones obvias de índole
social, demográfica, educativa y económica que justifican la
necesidad de los mismos y, sin lugar a duda, por la sensibilización
cada vez más acusada de las instituciones responsables del bienestar
social y de las universidades que en gran medida han facilitado hasta ahora
estos proyectos.
Sin embargo, en España aún falta un marco jurídico e
institucional en el ámbito estatal, autonómico y universitario
que permita el desarrollo de los derechos de las personas mayores a la educación
superior y que posibilite incrementar, de forma significativa, el porcentaje
de personas mayores en el ámbito del aprendizaje permanente, en la actualidad
sensiblemente inferior a la media de la UE.
Por ello consideramos que el actual proceso de convergencia europea en materia
de educación superior es el más adecuado para que dichos programas
encuentren el lugar que les corresponde mediante una normativa actualmente
inexistente.
Los Programas Universitarios para Personas Mayores en Europa
Hoy en día existen universidades para personas mayores en todos los
países europeos con una amplia gama de estructuras y objetivos que se
reflejan en la terminología de los estudios ofrecidos: Senior Studies,
University of All Ages, Scientific Continuing Education for Older Adults, Ongoing
Studies for the Elderly. El diseño curricular de los programas para
estudiantes mayores depende de las condiciones tanto nacionales y regionales,
así como de las condiciones personales y económicas. La importancia
que cada universidad concede al alumnado mayor es una decisión política
de cada universidad. la mayoría de los programas están conectados
con redes nacionales e internacionales, entre las que se encuentran asociaciones
como la Asociación Internacional de Universidades de la Tercera Edad
(AIUTA) o la European Network Learning in Later Life (LILL).
La política europea sobre educación
superior
El proceso de convergencia en el ámbito europeo para la construcción
del espacio europeo de enseñanza superior en 2010 es uno de los objetivos
más importantes de los ministros europeos de educación para promocionar
la cooperación de instituciones de educación superior en Europa.[2]
Europa considera que dicha convergencia entre sus universidades permitirá hacer
realidad los procesos que sustentan la sociedad del conocimiento y lograr el
objetivo fijado en el consejo europeo de Lisboa de 2001: convertirse en la
economía más competitiva y dinámica del mundo basada en
el conocimiento, capaz de sustentar el crecimiento económico y crear
un mayor número de puestos de trabajo de mejor calidad y una mayor cohesión
social. [3]
Para asumir los desafíos que todas estas cuestiones llevan consigo,
Europa se plantea como estrategia global en 1998, con la declaración
de la Sorbona, la reforma de los sistemas de educación superior, entendiendo
que la educación es un valor de amplio alcance que incide, no sólo
en la dimensión intelectual y técnica de la sociedad, sino también
en la social, cultural, económica y empresarial.
La construcción del espacio europeo de educación superior se
consolida y amplía con la declaración de Bolonia (1999), donde
los ministros europeos de educación instan a los estados miembros de
la UE a desarrollar e implantar en sus países diferentes actuaciones
en el ámbito educativo. Posteriormente, en el comunicado de Praga (2001),
se introducen algunas líneas adicionales donde se destaca la importancia
del aprendizaje permanente (Lifelong Learning), como un elemento esencial del
espacio europeo de enseñanza superior: el aprendizaje a lo largo de
la vida como elemento esencial para alcanzar una mayor competitividad europea,
para mejorar la cohesión social, la igualdad de oportunidades y la calidad
de vida. [4] Se engloba, de esta forma, todas las fases del aprendizaje, desde
la infancia hasta la fase posterior a la jubilación, y cubre todo el
espectro del aprendizaje formal, no formal e informal.
La educación continua y el aprendizaje permanente son respuestas esenciales
a la creciente competitividad y el uso de las nuevas tecnologías, y
por lo tanto se encuentran entre las aproximaciones clave para alcanzar el
objetivo estratégico de Europa de convertirse en la sociedad de conocimiento
más competitiva y dinámica del mundo.
Sin embargo, consideramos que el documento marco del MECD, “La integración
del sistema universitario español en el espacio europeo de enseñanza
superior” (2003) (desarrollo en España de la declaración
de Bolonia), no recoge de forma equilibrada los aspectos de competitividad
y movilidad y el hecho de concebir las universidades como espacios para el
aprendizaje permanente, en donde también se integren las personas mayores.
La Comisaria de Educación, Viviane Reding, [5] destaca que hacer realidad
un espacio de aprendizaje permanente se basa en la estrategia de Lisboa de
convertir a Europa en un lugar próspero para vivir y trabajar en el
siglo XXI. Todo el mundo debería tener acceso igual y abierto a oportunidades
de aprendizaje de gran calidad a lo largo de sus vidas. de esta forma el aprendizaje
permanente se convierte en el principio a seguir por la política educativa
y formativa de la UE.
Por su parte la Dirección General de Educación y Cultura de
la Comisión Europea, dentro de su política educativa, potencia
y fomenta la cooperación europea a través del programa Sócrates
con el que proporciona a los ciudadanos de Europa una educación de calidad
y la oportunidad de actualizar sus conocimientos, donde destaca como principio
rector del programa el aprendizaje permanente a lo largo de toda la vida.
Dentro de estas líneas de actuación consideramos que las acciones
destinadas a desarrollar la enseñanza de personas mayores son fundamentales.
Grundtvig tiene como objeto potenciar la calidad, la dimensión europea
y la accesibilidad del aprendizaje permanente y facilita promocionar la educación
de adultos en las universidades basándose en proyectos de cooperación
entre los estados miembros, todo ello bajo el concepto de aprendizaje permanente
(LLL).
Entre las prioridades de actuación para llevar a cabo el aprendizaje
permanente por parte de la UE destacamos tres que consideramos esenciales:
- un nuevo enfoque europeo global dirigido a valorar el aprendizaje como
requisito previo para el espacio del aprendizaje permanente basado en la
libertad de circulación dentro de la UE.
- invertir tiempo y dinero en el aprendizaje con el fin de aumentar las
inversiones en educación y formación.
- la elaboración de propuestas en relación con una pedagogía
innovadora que conceda mayor importancia al desarrollo de aptitudes que de
conocimientos, así como los nuevos papeles que esto implica para profesores
y alumnos.
La política nacional sobre educación superior
España como miembro de la UE participa de todas estas reflexiones y
asume, mediante la ley orgánica de universidades 6/2001, de 21 de diciembre,
el compromiso de llevar a cabo las reformas necesarias en su sistema de educación
superior para alcanzar los niveles de calidad y la competitividad internacional
que la sociedad demanda.
En tal sentido entendemos que España debe promover, como un factor
clave de su proceso de convergencia europea en materia de educación
superior, un decidido respaldo a los programas universitarios para personas
mayores como actividades formativas directamente insertadas en los procesos
de aprendizaje permanente.
Hay que destacar, además, que la conferencia de rectores de la universidades
españolas [6] apoya los principios enunciados en la declaración
de Bolonia y la configuración de un espacio europeo de educación
superior: Un espacio basado en la tradición europea de la educación
como servicio público, abierta por tanto a toda la ciudadanía,
que tiene por objetivo la formación permanente tanto para el desarrollo
personal como para el de la sociedad en su conjunto.
Por lo tanto, la formación a lo largo de toda la vida en las universidades
debe integrar el acceso de las personas adultas y mayores bajo la consideración
de que se trata de un derecho fundamental para todas las personas. [7]
[1] Comisión Europea, Memorando sobre el aprendizaje
a lo largo de
toda la vida, octubre 2000.
[2] www.berlin-bologna2003.de
[3]
Comisión de las Comunidades Europeas, Comunicación de la
Comisión. El papel de las universidades en la Europa del conocimiento.
Bruselas 2002.
[4] Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. La
integración
del sistema universitario español en el espacio europeo de enseñanza
superior. Documento Marco. Febrero 2003.
[5] Office for Official Publications of the European Communities. Lifelong
learning: citizens’ views. 2003
[6] Acuerdo de la Asamblea
General de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), La
declaración de Bolonia y su repercusión
en la estructura de las titulaciones en España, julio de 2002.
[7]
CRUE Boletín de Educación Superior, Adultos
en la Universidad,
Roc Fager. |