TEMAS A TRATAR
- Enmarcar la formación universitaria de las personas mayores en
las políticas sociales y educativas de las diferentes administraciones
públicas.
-
Establecer las bases que faciliten la regulación de las políticas
educativas de la formación de las personas mayores en la Universidad.
-
Fijar el marco de colaboración de los Servicios Sociales de las distintas
Administraciones Públicas y otras Instituciones Sociales en la formación
universitaria de las personas mayores.
-
Sentar las bases de una financiación estable de la formación
universitaria para personas mayores.
-
Concretar cauces de colaboración de las personas mayores a través
de su proyección social.
CONCLUSIONES
Un importante aspecto a destacar entre las conclusiones de este Encuentro
ha sido la idea de la participación de las personas mayores en la sociedad
como una necesidad para la continuidad de su desarrollo personal y su máxima
integración social en el marco de la formación a lo largo de
toda la vida y del aprendizaje permanente.
Las conclusiones que se presentan a continuación han sido obtenidas
a través de dos cauces de participación dentro del Encuentro.
Por un lado, la participación de los asistentes en las Secciones en
las que se defendieron las comunicaciones presentadas; por otro, las que se
propusieron en la Sesión Plenaria del Encuentro.
Las comunicaciones presentadas en el VII Encuentro Nacional se agruparon en
torno a tres Secciones que han aportado las siguientes conclusiones:
Primera Sección: Políticas sociales, educativas y otros aspectos
de la formación universitaria para las personas mayores.
Las conclusiones aportadas en esta Sección han sido las siguientes:
- Los Programas Universitarios para Mayores deberán ser primariamente
realizaciones de carácter educativo, tanto en los aspectos de docencia
como de investigación, aunque es necesario reconocer sus repercusiones
e implicaciones en la esfera de lo social y sanitario.
- Del enunciado anterior se desprenden las siguientes puntualizaciones:
- Que las Administraciones Educativas, nacional y autonómicas, tomen
en consideración a los Programas Universitarios para Mayores confiriéndoles
reconocimiento oficial.
- Que cada universidad incorpore expresamente este punto en sus Estatutos
y en su ordenamiento jurídico.
c) No obstante lo anterior, las instituciones sociales y sanitarias
deberían
asumir de modo complementario una función de colaboración
con las administraciones educativas.
- Es necesaria una adecuada coordinación en este tema entre las
distintas administraciones.
- Dado que la formación a lo largo de toda la vida es una realidad
teóricamente asumida en nuestra sociedad, resulta totalmente necesario
que las diferentes administraciones expliciten sus prioridades sobre este particular
y, por consiguiente, que la financiación sea una consecuencia de
tales prioridades.
- Se propone iniciar negociaciones entre las instancias implicadas
en los Programas Universitarios para Mayores (Administraciones Estatal,
Autonómica,
Universidades y Asociaciones tanto de Programas Universitarios como de
alumnos y antiguos alumnos de los mismos).
Segunda Sección: Proyección social de la formación
universitaria de las personas mayores.
Las aportaciones y conclusiones de esta segunda Sección:
- El fomento en los Programas Universitarios para Personas Mayores de
la intergeneracionalidad que traerá como consecuencia una mayor comprensión,
por parte de los mayores, de los problemas que afectan a los jóvenes
y viceversa.
- La integración de los mayores en la sociedad actual a través
de esta formación, cuyo acceso al conocimiento les proporciona una mayor
tolerancia y les faculta para una mayor comprensión de la problemática
de otras minorías y otras culturas, por ejemplo la inmigración,
lo que conlleva una visión más tolerante de una sociedad llena
de retos.
- Los alumnos mayores son conscientes de lo que les aporta la formación
recibida en la Universidad, existiendo un importante número de ellos
dispuestos a participar en acciones de proyección social, devolviendo
lo que han recibido como un bien social.
- El fomento del asociacionismo que contribuye al desarrollo de una sociedad
democrática, incidiendo en sus valores cívicos.
- Crear una red de contactos que aúnen a los alumnos de estos programas
universitarios con iniciativa social y a los equipos que coordinan dichas actividades,
y que posibiliten crear grupos de trabajo conjunto entre los mayores, los jóvenes
y las instituciones interesadas.
- Poner en marcha “prácticas universitarias” para personas
mayores al finalizar los programas de estudio para que puedan colaborar en
actividades sociales.
Sección Tercera: Proyección social en el entorno universitario
de las personas mayores.
En esta Sección se han destacado como beneficios importantes de la
formación universitaria para personas mayores: el aumento de la calidad
de vida, la mejora de la salud y del bienestar psicológico, la mayor
integración social y familiar, así como la utilización
de las nuevas tecnologías que permiten ampliar las posibilidades en
el aprendizaje.
Las conclusiones en esta Sección han girado en torno a dos ámbitos
de análisis de la proyección social: el universitario y el social
propiamente dicho.
En el ámbito universitario, a partir de las ideas expuestas, se ha
llegado a las siguientes conclusiones:
- Potenciar en los cursos para personas mayores la metodología universitaria
para asimilarlos lo más posible a los cursos reglados.
- Fomentar en estas enseñanzas para mayores los trabajos de investigación
que benefician a los alumnos, a la propia universidad y a la sociedad en general.
En el apartado referido al ámbito social, se proponen las siguientes
conclusiones:
- El asociacionismo formado gracias a los programas universitarios ayuda
a mantener la vinculación de los alumnos que acaban su proceso formativo
con la universidad.
- El voluntariado, a través o no de estas asociaciones, como forma
de abrir la universidad a la sociedad, además de posibilitar cauces
de participación, implicación y compromiso.
- El acercamiento y acceso de las personas mayores del ámbito rural
a la formación universitaria, a través del compromiso de los
Ayuntamientos, colaborando en la financiación de los mismos.
La Sesión Plenaria del Encuentro trató de establecer un marco
general de conclusiones a partir de las diversas aportaciones realizadas en
las tres ponencias, en el panel de expertos, así como las propuestas
realizadas por los participantes. El Secretario del Encuentro propuso elaborar
las conclusiones en torno a cuatro ejes clave que han justificado la celebración
de éste: políticas sociales, políticas educativas, financiación
y proyección social.
Las conclusiones presentadas han sido las siguientes:
1. Políticas sociales
Los aspectos claves en torno a los que han girado las distintas aportaciones
respecto a las políticas sociales relacionadas con la formación
universitaria de personas mayores han sido:
- El necesario apoyo de las administraciones sociales a estas iniciativas
universitarias para favorecer la integración plena de las personas
mayores en la sociedad.
-
La homogeneización (no uniformización) de los programas universitarios
y su regulación por las administraciones educativas.
-
El mantenimiento de esta formación universitaria para personas mayores,
para su propio crecimiento y desarrollo personal, así como para su integración
social a través del conocimiento, de las relaciones interpersonales
e intergeneracionales que en el marco de la universidad se realizan.
A modo de conclusiones se propusieron en este apartado:
- Destacar las mejoras personales, sociales y sanitarias que proporciona
la formación universitaria a las personas mayores que pueden acceder
a ella.
- Procurar una formación tendente a favorecer el desarrollo personal,
integrado en el derecho universal a la educación, que también
comprende a las personas mayores en el marco de la formación a lo largo
de toda la vida y del aprendizaje permanente; la integración social
a través de la participación y de las relaciones interpersonales
e intergeneracionales.
- El necesario apoyo de los servicios sociales a través de becas o
de otros procedimientos para que las personas mayores que lo deseen no sean
excluidas por motivos económicos o de otro tipo de esta formación
que proporciona la universidad, al igual que se hace con otras ofertas de
ocio, culturales, de apoyo a la discapacidad, etc.
2. Políticas educativas
Se parte de la idea de considerar la formación universitaria para personas
mayores como un derecho consagrado tanto por las Naciones Unidas y otros Organismos
Internacionales, como por nuestra Constitución de 1978 que consagra
el derecho universal a la educación, sin que pueda ser restringido por
ninguna causa o motivo, ni por razones de edad.
Los aspectos claves en torno a los que han girado las diferentes intervenciones
sobre la políticas universitarias para personas mayores han sido:
- Apostar claramente por el reconocimiento de la dimensión educativa
de la formación universitaria para personas mayores, integrando en las
administraciones educativas y en la universidad esta formación.
-
La propuesta de la regulación de este tipo de formación por el
Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD), así como el
necesario desarrollo legal a partir de la Ley Orgánica de Universidades
(LOU) para conseguir la integración plena de esta formación
y de las personas mayores en las estructuras universitarias.
-
Considerar la formación como una forma muy adecuada para la integración
de las personas mayores en la sociedad del siglo XXI, al igual que para los
restantes sectores de la sociedad, encarando así con mayores y mejores
posibilidades los problemas de la sociedad de la información y del conocimiento.
Se proponen como conclusiones en este apartado, las siguientes:
- Elaboración de una regulación básica de la formación
universitaria para personas mayores por parte del Ministerio de Educación,
Cultura y Deporte, así como el desarrollo de la misma por las Comunidad
Autónomas.
- Regulación de la formación universitaria desde la perspectiva
de la formación a lo largo de toda la vida y abrirla a todo tipo de
enseñanzas universitarias en el marco europeo de la educación
superior.
- Regulación del acceso a todo tipo de estudios universitarios para
las personas mayores, incluidas las enseñanzas conducentes a títulos
oficiales, a quienes a través de esta formación específica
o de otros sistemas acrediten estar preparados para cursarlos.
- Establecimiento de enseñanzas universitarias para personas mayores
por parte de las propias universidades en el marco de la autonomía
universitaria.
- Incorporar la investigación y la evaluación como instrumentos
y medios imprescindibles para la formación universitaria de personas
mayores, para la universidad, así como para la propia sociedad.
3. Financiación
En este apartado se destacan como aspectos claves conseguir una financiación
estable de estas enseñanzas, incluyéndolas en los presupuestos
universitarios que desde las Consejerías de Educación se aprueban
para las universidades públicas; trabajar en el marco de la autofinanciación
y co-financiación de estas enseñanzas a través de la colaboración
de las administraciones sociales y sanitarias, ayuntamientos, etc., mediante
becas u otros procedimientos.
Se proponen como conclusiones en este apartado:
- Búsqueda de una financiación estable integrada en los presupuestos
universitarios a través de contratos-programa con las Comunidades Autónomas
u otros procedimientos, considerando el número de alumnos, los créditos
impartidos, la docencia necesaria, las infraestructuras, organización,
etc.
- Búsqueda de autofinanciación y co-financiación, implicando
a las diferentes administraciones (central, autonómicas y locales),
así como a otras instituciones públicas o privadas.
- Financiación a través de las tasas universitarias, acompañadas
de un sistema de becas como para el resto de las enseñanzas, tanto
de las administraciones educativas como de las sociales y sanitarias.
4. Proyección social
En este apartado se destacan como ideas claves, la implicación de las
personas mayores en la vida social y comunitaria, la participación,
la proyección de saberes, experiencias y valores de las personas mayores
en los entornos social y universitario. También se propone la máxima
implicación posible de las personas mayores en la participación
social y en el compromiso activo con los procesos sociales de toda índole.
En este apartado, se proponen como conclusiones:
- Búsqueda de cauces de participación e implicación
de las personas mayores en los procesos sociales.
- Fomento de las relaciones interpersonales e intergeneracionales en el
marco universitario.
- Proyección de las personas mayores en la sociedad, a través
de cauces como el asociacionismo, el voluntariado, la participación
en organizaciones representativas, etc.
- Asumir mayores cuotas de responsabilidad en las organizaciones políticas,
sindicales, sociales, etc.; y de participación, dada la importante franja
de personas mayores en relación con el resto de la sociedad.
31. Implicación de las personas mayores en los procesos de decisión
de las diferentes administraciones, utilizando para ello los cauces representativos
existentes.
- Proyección de la formación universitaria para las personas
mayores al ámbito rural con las necesarias adaptaciones, para que no
queden excluidos del conocimiento y de la cultura, con especial implicación
de las diputaciones provinciales y ayuntamientos.
- Búsqueda plural de fórmulas que favorezcan un envejecimiento
activo que beneficia a las propias personas mayores y al conjunto de la sociedad
a través de la formación, del ocio y de la cultura, así como
de cauces para el trabajo a quienes estén interesados en ello.
Finalmente, en el desarrollo de la Sesión Plenaria se aportaron algunas
ideas y propuestas que recogemos a continuación:
- El reconocimiento oficial de estas enseñanzas y de esta formación.
- La creación de una red-asociación hispano-americana, integrada
por todas las universidad que contando con este tipo de formación
puedan estar interesadas.
- El protagonismo de los Ayuntamientos como administración más
próxima a los ciudadanos a través de la idea de “ciudades
educadoras”.
-
La importancia que las personas mayores tienen por su número en los
procesos electorales, haciéndola valer para mejorar la situación
de las mismas en todos los ámbitos de la vida personal y social.
-
Instar al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través
de propuestas concretas, para que se regulen estas enseñanzas, así como
la integración plenas de las personas mayores en la universidad.
-
La difusión de estos programas universitarios, dado el escaso conocimiento
de los mismos por importantes sectores de la sociedad.
-
La creación de cauces eficaces para el desarrollo del voluntariado,
así como la “inserción laboral” de las personas
mayores en actividades y trabajos a la medida de sus posibilidades.
-
La integración plena de estas enseñanzas y de los alumnos mayores
en la universidad para que puedan participan con plenos derechos en el órganos
representativos de ésta.
-
El fomento del asociacionismo y la participación a través
de los cauces representativos que ya existen o de otros que se pudieran
crear.
-
La promoción dentro de las universidades de la información a
los alumnos jóvenes, la programación y oferta de actividades
conjuntas como medida para un mejor integración y desarrollo de
las relaciones intergeneracionales.
-
La creación de grupos de trabajo, de las universidades, asociaciones
de alumnos mayores, etc., para presentar propuestas concretas que materialicen
las conclusiones de este Encuentro y se eleven a las autoridades correspondientes.
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